De músicos y cantantes “anónimos”

Por: C. Luisa Ugueto

En el articulo “Cuatro Celebres desconocidos” Luis Ugueto comenta que dentro de la profesión de artista, a veces, más vale ser disciplinado que talentoso, más vale ser perseverante que habilidoso para cantar o componer. Woody Allen diría que en el arte, como en todo en la vida,  también influye la suerte para obtener “éxitos” o “fracasos”.  A mi, sin embargo, me gusta más la idea de que la constancia y el valor (muchos carreras se han perdido por el miedo a lanzarse)  son los determinantes para hacer de un artista talentoso  (pero anónimo o poco conocido)  uno con talento y también fama.

Hay artistas abrumadoramente famosos, que no son necesariamente talentosos. No diré nombres, pero creo que todo el mundo se sabe uno o dos de personajes, de los que siempre nos preguntamos: “¿Y este como es que pego?”, la fama no es sinónimo de arte, de méritos, de talento, y mucho menos en esta época que basta con   bailar desnuda para lograr una notoriedad ostensible (ojo que baile desnuda quien quiera, nada tengo en contra…).

De igual modo, así como la fama no es sinónimo de talento, tener talento no es necesariamente un modo rápido para obtener   reconocimiento o éxito. El mercado es caprichoso, a la gente le gusta lo que le da la gana que le guste, eso no puede saberse. También la disciplina o el valor para lanzarse al ruedo en el momento oportuno influye, insisto: cuantos artistas no se han quedado relegados por temor a dedicar su vida profesional a una carrera que en su momento calificaron de  “incierta”.

A mi manera de ver, un verdadero artista no hace lo que hace (cantar, escribir, tocar) pensando  en fama o en  fortuna. Un verdadero artista no puede evitar hacer lo que hace, independientemente de que tenga público o no, independientemente de que lo haga a solas, logre vivir de ello o su talento se convierta sólo en un hobby de fines de semanas y vacaciones. No es lo ideal, pero al final de cuentas, quien ejerce el arte termina ejerciéndolo con placer, tan solo porque no le queda otra opción, como se dice en el film argentino “El secreto de sus ojos”, no se puede cambiar de pasión. Eso creo.

Néstor Zavarce

Por: Luis Ugueto para Perspectivas / La verdad del Zulia

Zigzagueo entre los carros por la regional del centro y el tacómetro de mi TX marca 110 km, temo llegar tarde a mi cita con la historia de Néstor Zavarce. No tengo que decir que es otro icono de nuestro negocio del espectáculo, aunque pareciera que el país no lo recuerda, pues su legado no constituye un referente para las nuevas generaciones quienes sencillamenten  lo ignoran, no saben que existe (a pesar de que no hay fin de año sin “Faltan cinco pa´ las doce”)

Voy al encuentro de José Zavarce, un sobrino de la estrella que se ha encargado de reconstruir su historia a través de un libro que todavía es manuscrito, pero que quizás en un par de años este a la disposición del público. Meses antes de morir, Néstor le confió sus recuerdos en varias horas de entrevistas. Fue una época en que casi nadie sabía de su paradero, no quería hablar con periodistas y menos que lo tentaran con la idea de presentarse nuevamente.

Zavarce se retiro del canto a comienzos de los años ochenta para dedicarse de lleno a la política. Desde la década del sesenta coqueteaba con ella mediante su actividad gremialista a favor de los derechos de los artistas. En esos días – abril de 1966 – protagonizó junto a Mario Suárez, entre otros, una huelga de hambre para exigirle al Gobierno Nacional que regulara la contratación, difusión de discos y películas de los artistas mexicanos, por considerar que les restaban oportunidades a los venezolanos.

Su carrera comenzó en 1949 siendo apenas un niño de doce años, al actuar junto a Arturo de Córdova, Juana Sujo y Tomas Enríquez en el film, de Carlos Hugo Christensen, “La balandra Isabel llego esta tarde”. Es fascinante la historia que relata José Zavarce en su proyecto de libro, cuenta que Néstor leyó en la prensa sobre el rodaje de la película y se escapo de su casa para ir a Bolívar Films a pedir una audición. De la noche a la mañana su vida cambio al entrar por la puerta grande al mundo del cine, antes de finalizar la década del cincuenta ya había rodado otras cuatro películas en varios países latinoamericanos y realizaba estudios en la materia en Chile y Argentina.

Sin embargo, su vida artística tomaría un rumbo inesperado al incursionar como cantante gracias a la insistencia de Oswaldo Oropeza. Entonces su voz protagonizaría uno de los sucesos más importantes de la industria del disco en Venezuela: “El pájaro Chogüi”.

Los detalles de esa historia y muchas otras, esperan por la narración de José, es una tarea pendiente no solo con el personaje, también con la sociedad que necesita salvar para la posteridad el legado de uno de sus hijos más queridos.

Cuatro célebres desconocidos

Por: Luis Ugueto 

Ser artista es una de las  profesiones más difíciles, ingratas y a la vez satisfactorias que existen. Pocos disfrutan tanto de su trabajo como un cantante o un músico, la felicidad les sale por los poros cuando están en una tarima y el público los aplaude, incluso cuando nadie los va a ver  tocan como si la sala estuviera llena, y le brindan su mejor sonrisa a los pocos que pagaron el boleto.

Aunque en el negocio del espectáculo son contados los que logran la consagración, en contraposición  a los muchos que anhelan “llegar” como se dice en el argot de la farándula, no siempre los que logran el éxito son a menudo los mejores. Es como dice el refrán popular, “Los que están no son todos los que son y los que son, no son todos los que están”. Puede valer más que el mismo talento, la constancia, una buena palanca o eso que llaman suerte.

Para la gente de mi generación que escucha a Voz Veis  y Vocal Song  y que cantaron hasta el cansancio las canciones de  Boys Two Men y Song by four; o para nuestros padres, que compraban los long playing de The Supremes y Quinteto Contrapunto, de seguro no les resulta familiar el nombre de “Los Cuatro”. Pero no hay cuidado, muchos especialistas en materia musical ignoran quienes fueron y cuáles son sus méritos.

“Los Cuatro”,  son los predecesores en Venezuela de los grupos de polifonía vocal. Surgieron en 1959 y lograron un  acople de voces notablemente distinto al de otros cuartetos latinos de prestigio como Los Hermanos Castro, Los Cuatro Soles, Los Hispanos, El Cuarteto D´Aida o Los Montemar. Cantaban jazz, bosanova, música criolla, boleros y modernos mambos, con cadencias similares a  The Hi-Lo’s y Four Freshmen, grupos norteamericanos muy populares en la década del cincuenta.

Los Cuatro estaban formados por integrantes del  orfeón Universitario de Caracas: Martin Morillo (cuarta voz) Carmelo Rodríguez (tercera voz) Dionis Padrón (segunda voz) Ali Agüero (también segunda voz a partir de 1964) José Inojosa (primera voz) y Julián Romero, pianista y conceptualista del cuarteto. Por varios años  actuaron casi a diario en los programas de televisión de  Renny Otolina, y  Aldemaro Romero, quien junto a Freddy León les produjo dos  LP`s y varios sencillos de 45 rpm. Sus voces también se escucharon en un sinfín de comerciales para radio y tv, y en los coros de algunos discos de Alfredo Sadel, Ramón Márquez Villa, Germán Fernando y Mario Suarez, entre otros.

Pero el éxito les fue esquivo, quizás porque su estilo como dicen los disqueros – quienes creen entender y adivinar el gusto del público – no era comercial. Nunca quisieron hacer concesiones que vulneraran sus ideas de la música y desaparecieron antes de terminar la mítica década del sesenta. Tal vez el tiempo reivindique su legado, ya no para ser populares, sino reconocidos como pioneros de los grupos polifónicos en Venezuela.

En Radio: Tarde de Buenos Tiempos con Alfredo Churión

por: C.Luisa Ugueto

Marlon Brando le dice a Lawrence Grobel en “Yo confieso”, con su estilo desenfadado que a la gente no le importa nada, que quieren estar adormecidos y no tienen conciencia de lo que acontece a su alrededor. Quizás es verdad, no lo sé, pero yo creo que Brando se equivoca, a la gente le importan los recuerdos, a la gente le gusta atesorar momentos en la memoria y uno de los modos de hacerlo es a través de la música.

Es por ello que desde su aparición, hace ya diecisiete años, Tarde de Buenos Tiempos, conducido por Alfredo Churión,  presenta una diversidad de temas, que permite que el oyente comience escuchando a Los Beatles y termine con  Monna Bell, sin percatarse de que durante ese tiempo ha transitado por creaciones e interpretaciones de Los Supersónicos, Los Zeppy, Dimensión Latina, La Billo`s, Juan Vicente Torrealba, Juan Legido, Carlos Gardel, Lucho Gatica, Sandro, Leonardo Favio, Frank Sinatra, Charles Aznavour, entre otros.

Durante los trece años en que se transmitió por Radio Capital  llegó a reunir un gran número de seguidores. Actualmente se transmite por Radio Recuerdos 1300AM, entre 12:00 pm y 6:00pm, los domingos.

El Programa  ha editado 5 discos con la música que allí se transmite  y acaba de salir a la venta  el libro “Tarde de Buenos Tiempos: Una visión muy particular de la Radio en Venezuela”

Churión nació en Caracas, y  a mediados de los años sesenta obtuvo el titulo de Critica y Apreciación Musical, es por ese tiempo que comienza a colaborar en diversos medios impresos: Tv Guía, Canciones, Variedades, El Mundo, Gente en Ambiente, El Periodiquito, entre otros. De igual modo, ha trabajado en calidad de productor de diferentes empresas discográficas, y posee amplia experiencia como locutor de Radio.

Tardes de Buenos Tiempos se puede escuchar haciendo click aquí.

Billo`s Revisitado: Cheo García


por: C.Luisa Ugueto

“Una de las cosas que he aprendido escribiendo es que lo más importante es el fin. La gente, la gente real, la gente que vive y camina, le tiene miedo al fin. Nadie quiere que algo termine” escribió Alberto Fuguet en su libro “Apuntes Autistas”. El 21 de octubre de 1979, Cheo García a sus 53 años ofrecía una entrevista a Venezuela Gráfica, sobre su carrera en la Orquesta Billo`s, que para ese entonces ya contaba con mas de 19 años, es decir Cheo García estaba viviendo las postrimerías de su época de gloria.

¿Cuál es “el fin” de un artista? ¿Cuándo termina una carrera? ¿Con el cese de las funciones? ¿Con la muerte? Quizás la carrera de un artista termine cuando es presa del olvido, cuando deja de “sonar”. No es este el caso de Cheo García, no permitamos que lo sea, recordando esta entrevista, donde cuenta anécdotas de su vida y su experiencia con “La más popular de Venezuela”, en ella, el cantante zuliano manifiesta la satisfacción por una carrera que sentía como exitosa. Miremos un poco atrás recordando fragmentos de esa entrevista realizada por Gustavo Gil.

Inicios

“Yo me sentaba en una esquina, con una escoba como guitarra y allí cantaba a grito pelao. Unos señores se fijaron en mí y me llevaron a un concurso para aficionados en la emisora Ondas del Caribe. Gané el primer premio y empezó mi Odisea.”

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“Uno de los pasos más importantes que di en mi vida fue venirme para Caracas. Llegué en un vuelo nocturno cuyo costo fue de 96 bolívares. Me quedaron solo cuatro bolívares, ya que había arrancado de Maracaibo con un marrón. Un chofer me hizo el favor de subirme desde Maiquetía y le pague con lo que me quedaba”

La orquesta

“Quiero a la Orquesta y me considero un compañero mas. Mucha gente cree que tengo acciones, dinero invertido, cuando la orquesta solo cuenta con mi presencia”

“Voy para veinte años con la orquesta y cada día estoy mas convencido de que si me hubiera quedado en Maracaibo seria un fracaso”

“Mi meta fue siempre trabajar al lado de Billo”

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Trayectoria

“En realidad estoy cansando, ¿y quien no? El público no se da cuenta, pero los viajes seguidos, el trasnocho, y en fin, la vida nocturna consume y desgasta el organismo”

….

Público


“Mi agradecimiento es infinito hacia el público que ha sido tan receptivo con la orquesta y particularmente conmigo”
Venezuela Gráfica, 21 de Octubre de 1979.

 

Blanca Rosa Gil y el bolero prohibido

Por: Luis Ugueto para Perspectivas / La verdad del Zulia

No sé porque cuando se habla de los años sesenta casi siempre se hace referencia al Rock  y las baladas de San Remo o Benidorm como la banda sonora de los grandes acontecimientos socio culturales  de ese tiempo. Pareciera que los pantalones campana, las minifaldas, el LSD, la guerrilla y las luchas por los derechos de las minorías no son compatibles con los ritmos latinos y los cientos de boleros surgidos al calor de la década.

 Al hablar de los éxitos de la radio en cualquier país de América en 1966, es obligado mencionar a Blanca Rosa Gil, quien no solamente sacudió el negocio del espectáculo con su audaz estilo interpretativo, sino que también se convirtió a través de sus canciones,  en la voz de muchas mujeres maltratadas que se vieron reflejadas en temas como “Bagazo”, “Cobarde mil veces” y “Hambre”, una melodía que fue el grito silencioso de las damas insatisfechas en una sociedad puritana.

 Blanca Rosa es de origen cubano pero inicio su carrera artística en nuestro país a la edad de 15 años. Recientemente en una entrevista para un canal de televisión en la ciudad de Miami, donde reapareció luego de 18 años alejada de los escenarios, recordó su viaje a Caracas, donde fue descubierta por  el profesor Arístides Borrego en la fiesta de cumpleaños de una prima suya, que trabajaba en el ballet de un canal de televisión.  Borrego la presentó como profesional en el espacio de televisa “Humo y Fantasía” y luego el productor  Gaspar Pumarejo, la contrata para llevarla a la Habana, donde triunfa en la radio, la TV y en la sala del legendario Alí  Bar.

 Para 1966 ya era una figura consagrada en toda América. Estaba radicada en México, tenía una hija y ganaba muy buen dinero por sus actuaciones. Sin embargo, después de “Hambre”  su carrera daría un giro. El tema le pertenece al mexicano Rosendo Montiel, que la había creado a principios de 1965 para ser interpretada por  Magda Franco. Pero el disco pasó sin pena ni gloria. Meses después la grabo Fernando Albuerne y tampoco ocurrió nada. Hasta que llegó a las manos de Blanca Rosa, levantando tal polémica, que las autoridades de comunicación venezolana, prohibieron su difusión a las 48 horas de tocarse por primera vez en las estaciones radio.

 La curiosidad por saber que decía la canción prohibida estimulo las ventas del disco y la compañía Velvet despacho más de 55.000 copias en menos de dos meses, generando regalías de 10.000 dólares, una cifra altísima que introdujo a la cantante en el selecto grupo de las más  vendedoras,  “yo he grabado 13 long plays y en cada uno de ellos he tenido la suerte de pegar uno o dos tubazos, pero con Hambre, me la comí, esa es la verdad”  afirmó La Muñequita que canta, en una entrevista para la revista Venezuela Gráfica en junio de 1966.

Aldemaro y su camaro, citas+mis favoritas

por:  C.Luisa Ugueto 

Hay una frase que dice  Aldemaro Romero  en la entrevista que le hace Leonardo Padrón para su libro “Los Imposibles 3”,  que me gusta mucho: “Yo soy gregario, pero en cuanto a la gente que me gusta, con quien me gusta compartir, y yo ni amo ni odio la soledad porque simplemente no la experimento”, y es que seguramente la soledad no era un problema para alguien con tantas melodías en la cabeza.

 Llevo una semana pensando en Aldemaro Romero y su música, pero no voy a aburrirlos con mis comentarios, lo voy a dejar a hablar a el, acompañándolo de algunas canciones suyas que son mis favoritas. Solo para recordarlo, que nunca esta demás…

Poco a poco

 

 “Yo siempre he dividido la música en dos categorías únicas: la música buena y la música mala, y ese caso se da tanto en la música clásica como en la música popular”

 

Lo que pasa contigo

 

“No concibo la música como un elemento subsidiario, sino como un elemento protagónico, al cual hay que prestarle atención”

 

Quinta Anauco

 

“Los músicos cuando oímos a un músico tocar sabemos quien es, como cuando una persona normal oye la voz de un locutor sabe de quien se trata”

 

Como lo haces tú

 

“Yo no uso arpa, cuatro y maracas. Yo uso piano, bajo y batería que es el trio fundamental del jazz en el mundo, siendo el jazz una de las músicas fundamentales de la cultura occidental”

 

Quien

 

“Yo creo que tengo la facilidad de asimilar y guardar en el reservorio de la memoria mas cantidad de conocimientos que los que tiene la gente común”

 

De Repente

 

“A finales de la década de los 60, yo tuve un accidente… y como soy tan inquieto, solo me quedaba pensar, porque no podía moverme, y me puse a meditar sobre lo que estaba ocurriendo en Argentina con Astor Piazzola,  y la música que estaba ocurriendo en Brasil con la serie de héroes musicales de la bossa nova y dije “Venezuela necesita una música que compita con estos movimientos”


Las citas de Aldemaro cortesía Los Imposibles 3 / Leonardo Padrón. Aguilar (2008)

Música de la ciudad 7: Guillermo Dávila


Guillermo Dávila tiene 56 años, yo 31.¿Cuantos años me lleva? So many… En mi niñez “El ídolo de esta generación” era el hombre perfecto, y no, este no es un post nostálgico, aunque admitámoslo  la música es arte (sometimes), pero también memoria global, la música es ideología, forma parte de la conciencia colectiva, y de los referentes culturales de la gente, es decir siempre digo: “Estoy como Marta Sánchez” y yo me entiendo, (aunque la cantante española no es de mis favoritas, siempre que  estoy “Desesperada/1991” me sale esa frase) debe ser que la música se pega (se incrusta en  el pensamiento, te enturbia las ideas o las aclara depende de como se mire) y mucho más en la niñez o la primera juventud.

Debe ser que el páramo de la infancia te sigue en la época adulta y no puedes olvidar lo que te gustaba de niño cuando no tenias artificios ni prejuicios para contradecir el puro gusto, que es al final lo más importante. Y el que siempre termina quedándose contigo, a pesar del transcurso de los años.

Me gustaba mucho Guillermo Dávila, quería casarme con el, todavía quiero (¿Dónde vive? ¿Con quien? ), alguien me dijo que lo vio caminando por el Concresa, Centro Comercial cuyo arquitectura habla de otro tiempo (miren bien las letras enormes redondeadas de todo el frente), quizás esa época,  en la que  el cantante nacido en Caracas invadía la televisión, la radio y los medios del entretenimiento nacional con sus canciones y su imagen.  

Su discografía, cuyo éxito siempre estuvo acompañado por sus apariciones en televisión (desde Ligia Elena 1982), nos ha dejado un bagaje de canciones cuyas melodías rondan a la Caracas   buena nota, esa donde muchos que hoy son cincuentones eran pavos, esa de la clase media prospera, corbatas y granizados con pitillos mínimos (comí muchos de niña, creo que estaban de moda). Yo, por obvias razones cronológicas,  no alcanzo a recordar los lanzamientos de sus primeros discos (a principios de los 80), pero tal parece que en los años 90 cuando comencé a ser consciente de la radio y la televisión (con 10 años), la carrera de Guillermo Dávila proseguía el camino de gloria que comenzó la década anterior. Todavía se podía escuchar: Es Cuestión De Tiempo (Mi favorita),   Solo pienso en ti, Ves como es, Llevo Perfume A Ti (Otra favorita!!!), Juego Abierto,  por nombrar pocas. 

Guillermo Dávila siguió con éxito en los 90, tanto en las novelas como en  la música, cuyas canciones eran el tema central de las diversas producciones que protagonizó: Adorable Mónica (1990), Cara Sucia (1992), Dulce Enemiga (1995), Contra Viento y Marea (1997), por nombrar algunas de esa década. Era una fórmula imbatible, de la cual participarían también artistas como Carlos Mata, y de la que terminaría beneficiándose de igual modo Ricardo Montaner. Todo el que cantaba la canción de la novela tenia el éxito asegurado (mucho más en su caso que de paso protagonizaba la telenovela en cuestión) aun hoy es así, con lo que queda de televisión nacional. Hany Kauam, obtuvo mucha de su fama, porque “Es tu amor” fue la canción central de un dramático en  la desaparecida RCTV y acaba de repetir con “La mujer perfecta” de  la novela homónima.

En “Yo confieso: Brandon al Desnudo”, una entrevista de Lawrence Grobel al icono del cine Marlon Brandon, este dice: “La gente a la que le gustas, sin haberte conocido jamás, piensan que eres absolutamente maravilloso”, quizás es lo que me pasa con Dávila, me parece absolutamente maravilloso, me gusta, ha envejecido bien en mis oídos, por su talento y por una iconografía de los días felices de mi infancia que no volverán.  

Ricardo Tirado

por: Luis Ugueto para Perspectivas 

Pocos días antes de saber de su fallecimiento habíamos hablado por teléfono. Quedamos en que nos veríamos para hablar de las “hermanitas” Márquez  un dueto  - a estas alturas  - olvidado de dos hermanas que llenaron páginas importantes de la farándula nacional entre finales de la década del cincuenta y comienzos del sesenta. Le dije que tenía la información precisa de su retiro del medio artístico, que por cierto ocurrió luego del casamiento de una de ellas.

Conocí a Ricardo en 2002 en una estación de radio donde Álvaro Sánchez – un loco buena gente – hermano de Alfredo Sadel hacia un programa de boleros. Nos hicimos amigos casi de inmediato a pesar de que era un hombre de más de sesenta años y yo ni llegaba a los veinticinco. Para el momento nada sabía de él, Ricardo no era del tipo de persona que iba por la vida pregonando sus méritos ni hablando de su carrera. Fue un hombre modesto, amable, tenía un donaire que no se encuentra en la gente de hoy en día, una calidad humana que pareciera estar en extinción en esta época donde abunda la vulgaridad.

Ricardo Tirado a lo largo de su vida cumplió un arduo itinerario profesional dedicado a la cultura y las artes. A su muerte Rafael Arraíz Lucca declaró al Universal, “no sólo contribuyó a la historiografía de estos medios – Radio, Cine y TV – sino que tuvo una actuación importante en la Cinemateca Nacional, en la Televisora Nacional-Canal 5 y en Venezolana de Televisión, donde introdujo la telenovela brasileña”.

Bajo su dirección, el Canal 5 vivió su más alta sintonía con la transmisión de las telenovelas  ”La Sucesora” y “La esclava Isaura”. Es el productor exitoso de clásicos como “Doña perfecta” y “El hombre de hierro”. Y escribió los dos libros más importantes sobre el cine en Venezuela, “Memoria y notas del cine venezolano 1896-1959” y “Memoria y notas del cine venezolano. 1969-1977”. Muchas de sus vivencias y de su interacción con los grandes nombres de nuestro negocio del espectáculo están contenidos en sus libros: “Amores públicos” volumen uno y dos, bautizado un mes antes de su muerte, en noviembre de 2008.

No quiero olvidar mencionar que Ricardo junto a Oswaldo Yépez fue el descubridor de Mirla Castellanos. De esos años he leído sus interesantes artículos de crítica musical para la revista Bohemia, donde describe a personajes como Cherry Navarro con un sentido de trascendencia alejando de la frivolidad del periodismo de farándula que aún hoy en día resultaría complejo.


Gildardo Álvarez, “la promoción” y Julio Jaramillo: entrevista

Por: Luis Ugueto para Perspectivas


La promoción siempre ha sido un factor determinante en el éxito de un artista. Sin importar lo bueno que sea un producto de no promocionarse debidamente esta condenado al fracaso. No es exclusivo de esta época inducir el número de veces que un disco suena en la radio, la llamada payola es conocida en nuestro medio desde el tiempo de los discos 78 rpm. Un caso quizás poco conocido fue el de Julio Jaramillo.

Jaramillo debutó en Venezuela a través de la pantalla de RCTV el jueves 2 de noviembre de 1961, en el famoso “Show de las doce” conducido por Victor Saume. Fue un debut exitoso, la prensa tuvo buena critica hacia el y le prorrogaron una semana más su contrato. Al año siguiente volvió para la misma fecha y el sello Venevox editó sus nuevas grabaciones, que contrario a las proyecciones de los ejecutivos se quedaron estancadas en los almacenes. En aquel momento, el ahora propietario del sello Gilmar, Gildardo Álvarez, se estrenaba en el cargo de gerente de ventas de Venevox y crearía una estrategia para salvar el material de Julio Jaramillo:

Como esta empresa era de franceses y los vendedores eran españoles e italianos,  no tenían conocimiento de la música latina, eran muy buenos para vender la música europea pero desconocían lo otro, por eso muchos discos no se movían. Cuando me dieron el cargo me asignaron la musica criolla y la española para trabajar. Asi  descubrí a Julio Jaramillo y me enamoré de sus canciones.

La música de Jaramillo estaba prejuiciada, ¿qué pasaba con sus discos?

 Se debía a su estilo y a la mala fama que tenía, solamente el ‘pueblo’ compraba su música. Entonces recurrí a un amigo muy especial, que era Rigoberto Mejía Jaime en Radio Tiempo. Un día reunido con él le mostré el material, le dije que le tenía mucha confianza que la gente lo pedía pero no sonaba  en radio, que le hiciera una  campaña a ver qué pasaba.


¿Tardo mucho en ver resultados?

Para nada, aumentamos las ventas rápidamente, el mismo Jaramillo me dijo, cuánto te agradezco,  nunca había logrado que me promovieran yo vendía mis disquitos en Petare, Catia y en Maracaibo, pero aquí lo peruano y lo ecuatoriano no tenia cabida en radio… ¿cómo hiciste?. Claro, yo no le iba a decir me toco de cierta manera financiar su éxito, pero promocionarlo de esa forma fue clave.

Muchos periodistas describen a un Julio Jaramillo como un hombre de personalidad indefinible, lacónico o enigmático. ¿Como era el Julio Jaramillo que usted conoció?

Era un tipo sencillo, bastante normal, tal vez sin mayores aspiraciones, era feliz teniendo una novia, amigos, haciendo una fiesta, tomándose los tragos. Desde el punto de vista profesional, era uno de los mejores artistas para grabarle, él no le hacía perder tiempo a uno. Tenía la particularidad que se acomodaba a todos los ritmos. Por eso es que después de Gardel, Jaramillo fue el artista que llenó todas las expectativas. Le gustaba llegarle al pueblo, la mayoría de sus canciones tienen su parte romántica, bohemia, ranchera. Julio era como esas canciones. 

Boleromanía de Velvet vol 1 y 2



por: Luis Ugueto para Perspectivas

Al parecer, gracias a Luís Miguel, se ha despertado en estos últimos años un profundo interés por el bolero. O tal vez, la fascinación tenga mucho que ver con la longevidad del propio género que ya pasa de los 100 años, tomando como punto de partida la creación de Tristeza, obra del cubano José “ Pepe”  Sánchez, quien cerca de 1885 la dio a conocer.
Más allá de la moda, la música que nace del espíritu libre de un verdadero creador, siempre se conserva fresca y vigente en el tiempo, encantando a todo aquel que se tope con ella, sin que en esto medie la edad o la condición social del interlocutor. Duke Ellintong, en una extraordinaria y asertiva economía de palabras, lo dijo mejor hace ya mucho tiempo, “solo existe la música buena y la del otro tipo”. Sin duda alguna, los temas contenidos en estos dos empaques de discos están en la primera categoría mencionada por el Duke, han resistido la dura prueba de los años.
Estas compilaciones especiales de Velvet sobre el bolero tiene como punto central el caso venezolano, sin dejar de lado, por supuesto, los grandes acontecimientos internacionales, que han estado vinculados a esta compañía. Casi todas las grabaciones proceden de la década del sesenta, o de los últimos años del cincuenta, época en que se consolidó el nombre de Velvet en el mundo del disco, siendo su gerente y productor José Pagé, factor clave en la consecución de este éxito, al firmar algunas de las voces mas representativas del bolero de los últimos 40 años.
En estos empaques que contiene cada uno seis discos y más de 120 boleros usted podra escuchar desde Panchito Riset y Daniel Santos, hasta Cherry Navarro, Estelita del Llano, Pirela, Sadel, Trio Venezuela, La Lupe y Blanca Rosa gil.  La historia del género, ha sido decantada conceptualmente a través de sus protagonistas y Velvet, les ofrece una representativa muestra de estilos vocales y de acompañamiento, que narran su devenir con voz propia.

Sacven realizará publicación con el ganador y las menciones especiales de su VIII Concurso Nacional de Cuentos

John Manuel Silva resultó elegido ganador en el VIII Concurso Nacional de Cuentos de Sacven con su cuento “Afrodita, C. A.”.

De igual manera se consideró pertinente otorgar menciones especiales a los siguientes cuentos, los cuales son citados a continuación en estricto orden alfabético: 

Crisálida, de Eloy Yagüe Jarque
Después del Incendio, de Carlos Colmenares Gil
Final de Play, de Eduardo Febres
La verdad de las gacelas, de Mario Morenza
Lennon entre nosotros, de Philadelplhio Pastrán Giussepie
Mi Padre el Veterano, de Miguel Antonio Hidalgo Prince
Nadie nos preparó para esto, de Raymond Nedeljkovic Febles
No le cuentes tus secretos a cualquiera, de Carmen Luisa Ugueto Liendo. 
Un nombre para mi salud, de Martha Patricia Durán Rodríguez

El jurado destacó la innegable calidad literaria presente en estos cuentos mencionados, y agregaron que los mismos fueron seleccionados entre un universo de textos que dan muestra de la calidad y garra que demuestra la actual producción narrativa venezolana. 

Como premio para todas estas historias Sacven realizará una publicación con la compilación de las mismas.


Fuente: Sacven.

Música de la ciudad 6: Maria Conchita Alonso/Álbum Debut (1984)

Herb Alpert toca el solo de trompeta que le da carácter a la canción más famosa de Maria Conchita Alonso, su primer y mayor éxito perteneciente a su álbum debut de 1984, cuyo titulo es su propio nombre. El músico estadounidense, quien ha acompañado a otros cantantes latinos en baladas populares, tal es el caso de Luis Miguel en “Hoy el aire huele a ti” de su disco 20 años (1990), participa en este álbum de una Maria Conchita Alonso joven y vibrante, iluminada por sus bríos al cantar, y su locura ya famosa:  ese carácter que ocasionalmente opaca su reconocido talento.
Creo que sin la trompeta del famoso músico, esposo de Lani Hall, otra grande, Noche de copas no habría transitado el páramo de la popularidad de los 80, llegando a este tiempo sin envejecer del todo, al menos musicalmente. Aunque tal vez lo que ocurre, es que la trompeta imita la voz y el tono de la cantante, constituyéndose ambos en una combinación perfecta.  
Este disco de Maria Conchita, cuenta con los temas que serían años después, claves en su carrera, sus básicos: Acaríciame, La Loca, Eres tan real y por supuesto Noche de copas. De igual modo, la cantante cubana venezolana interpreta: Amor de madrugada, Entre la espada y la pared, canciones todas compuestas por Juan Carlos Calderón, quien estuvo a cargo además de la producción del disco.
Maria Conchita venia de cantar en ingles y de ser “Ámbar”, cuando presentó este LP, el cual fue, finalmente culpable de su éxito internacional, sobre todo en países como México y España, a donde llegó  también, gracias a la televisión.
Rescato de “Maria Conchita (1984)” el espíritu y la pasión de una cantante orgánica, que ademas de poseer una voz con méritos, podría decirse que es una excelente interprete, no sé, quizás no soy objetiva porque crecí diciéndole a todo el mundo que yo era como Maria Conchita Alonso, que quería ser así, pero me he dado cuenta que no puedo, soy una aburrida, no tengo tanta pasión ni tanto carácter, al menos no, para otra cosa que no sea escribir. Quizás le suceda lo mismo a ella, quien parece usar todo lo que tiene cuando canta.
Calificación: 10 / 10

C.Luisa Ugueto finalista del VIII Concurso Nacional de Cuentos Sacven 2011

RESULTADOS DEL VIII CONCURSO NACIONAL DE CUENTOS SACVEN

La Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela se complace en presentar al ganador y 9 finalistas de esta octava edición del Concurso Nacional de Cuentos Sacven.

Ganador

John Manuel Silva Villasmil
Cuento: Afrodita, C.A

Finalistas

1.Miguel Antonio Hidalgo Prince, cuento “Mi Padre el Veterano”

2.Mario Morenza, cuento “La verdad de las gacelas”

3.Martha Patricia Durán Rodríguez, cuento “Un nombre para mi salud”

4.Raymond Nedeljkovic Febles, cuento “Nadie nos preparó para esto”

5.Eduardo Febres , cuento “Final de Play”

6.Eloy Yagüe Jarque, cuento “Crisálida”

7. Carmen Luisa Ugueto Liendo, cuento “No le cuentes tus secretos a cualquiera”. 

8.Philadelplhio Pastrán Giussepie, cuento “Lenon entre nosotros”

9.Carlos Colmenares Gil, cuento “Después del Incendio”

El último de los Mohicanos





Por:  Luis Ugueto   para Perspectivas  / La verdad  del Zulia 

Tenía más de quince minutos parado en la esquina del Centro Comercial Los Molinos en la Avenida San Martín de Caracas esperando a Rafa Galindo. Estaba impaciente, caminaba de un lado a otro de la calle. Cuando pensaba que ya no vendría, veo a lo lejos a un señor bajito, de lentes, con el paso apurado hacia donde me encontraba. Rafa saludaba con entusiasmo a las personas que pasaban a su lado, unos le pedían que les recomendara números de lotería y otros simplemente le daban la mano como queriendo atrapar un poco de la historia que representaba. Sus ojos eran una ventana al pasado y su voz el testimonio de una Venezuela que ya no existe, de la que quedan pocas huellas. 
A sus ochenta y tantos años, Rafa Galindo hablaba con fluidez y exactitud de su carrera artística, no se le escapaba ningún detalle, solo era sensible a tocar el tema de su reclusión a comienzos de los sesenta en Bárbula, un hospital para enfermos mentales, donde paso algún tiempo producto de unas extrañas crisis nerviosas que lo retiraron temporalmente de la música. Ya en esa época Galindo era una leyenda,  mas de dos décadas de trayectoria lo hacían uno de los cantantes de orquesta más experimentados del país. Con apenas 19 años de edad en 1940 debutó con La  Billo´s Caracas Boys y comenzó a interpretar piezas que sin saberlo se convertirían en clásicos  del bolero en Venezuela. Temas como Noche de Mar, Paraíso Soñado, El ruiseñor y Un sueño, son Standards, sucesos de la radio difusión nacional que actualmente se reeditan en Cd con muy buenas ventas. 
En los años  cuarenta el negocio del disco estaba en pañales y  la radio y los bailes eran todo lo que tenía un cantante para ganar popularidad. Los Crooners como Rafa, debían amar de verdad la música para soportar una rutina de treinta o mas presentaciones mensuales, una realidad muy distinta a la de hoy en día cuando artistas como Luis Miguel solo trabajan en ciertas épocas del año y fabrican uno que otro escándalo para traer más gente a sus Shows.

Los cantantes de la época de Galindo no se desvelaban por un corte de cabello o por ropas de diseñador, les preocupaba cantar afinado, no descuadrarse y quedar bien ante el público y su director musical. La falta de herramientas técnicas de sonido los obligaba a ser más cautelosos y efectivos,  por ello Rafa atendía a los consejos para el cuidado de la voz que le daban figuras consagradas como Pedro Vargas y Alfonzo Ortiz Tirado, quien una vez  le recomendó no hacer el amor antes de una actuación, pues no llegaría nunca a las notas altas. 

Rafa vivió los grandes cambios políticos y culturales del continente, conoció a Gardel  al General Gómez, le canto a políticos y personalidades, a Fidel Castro y Marcos Pérez Jiménez, alternó con Lorenzo Herrera y Miguelito Valdés, vio la construcción del puente sobre el lago de Maracaibo, del teleférico  de Caracas, de la autopista a La Guaira;  era parte de la historia de este país, un pedazo de la ciudad. Al despedirnos luego de la entrevista, me dió un par de números de lotería, creo que no los jugué, pero conservo los datos, quizás lo haga mañana. 

Fiesta con Billo en la UCV, teatro de alto nivel: música y alegría

La alegría es elocuente, ser feliz se parece mucho más al éxito que cualquier otra cosa. El alborozo del público que asistió el día de hoy a ver el espectáculo “Fiesta con Billo en la UCV”, habla por sí solo. 
“Fiesta con Billo”, musical que  rinde homenaje a la venezolanidad a través del inconfundible ritmo que tiene al país bailando desde 1930, se presentó el día de hoy en el Aula Magna con la participación de Memo Morales, Judy Buendía, Selene Quiroga, Jesús Rafael Pérez, Daniel Jiménez, Pilar Seijo, Virginia Lancaster, María Isabel González De Pool, Rosalba León, Juan Manuel Blanco, Alberto Díaz,  Gustavo Adolfo Ruíz en el papel de Billo y la Banda de Andy Durán, dejando boquiabiertos a su público más evidente: los seguidores de la Orquesta de Luis María Frómeta, pero también a la gente joven que desde el desconcierto del desconocimiento pudieron apreciar una obra teatral con alto nivel de producción, dirección y trabajo en equipo. Buenas actuaciones, un repertorio cuidado con gran nivel interpretativo, humor y variedad en escena son algunos de los elementos de esta obra que no olvidarás luego de finalizada. 
Fiesta con Billo producido por Federico Pacanins, es una muy buena oferta para todos los que les gustan los musicales, un espacio para recordar y ver el futuro de una tradición que todavía no muere.
El 17 de Diciembre no pueden perdérselo en Corp Banca.

La música es el Dios personal de las almas inconformes

por: C. Luisa Ugueto para Conarte 
Amy Winehouse murió este año en circunstancias extrañas, es conocido por todos sus adicciones y conflictos personales. Felipe Pirela murió debido a circunstancias de su vida que lo llevaron a verse involucrado en hechos de conflicto. Jim Morrison murió en circunstancias peculiares, también al igual que Amy lleno su vida de excesos.
Todos tienen en común haber sido grandes artistas y haber muerto jóvenes, presos de sus demonios quizás: Amy y Jim a los 27, Felipe Pirela no superaba mi edad.
Todos tienen en común haber encontrado en la música un canal para darle motor a sus vidas, aunque en apariencia no haya sido el vehículo para salvarse.
Quizás el talento no tiene nada que ver con el deseo de vivir, quizás el arte es una necesidad inherente a quienes lo ejercen, no hay opciones,  sé es artista porque si, no significa  esto que ese arte “los salve”, “los ayude”, “los conecte”.
Sin embargo, sigo creyendo que el arte y la música son intentos de vinculación, proponen respuestas, entretienen, hacen pasar el tiempo, y te ayudan a drenar la inconformidad con el entorno que te rodea. ¿Te pasa que estas down y la música te activa? ¿Te pasa que no quieres pensar y la música te permite olvidarte de todo y de todos?
La necesidad de comunicación humana se llena mostrando, exponiendo, hablando, haciéndose escuchar o recibiendo retroalimentación de almas afines, pero muchas veces esa afinidad es una posibilidad lejana, casi nula. Conozco a mucha gente, en pocos me reconozco  ¿Te pasa?
Quizás ese sea  una circunstancia compartida por muchos, incluso por los artistas. No conectas obligatoriamente con quien te rodea, quizás no eres parecido ni a tu generación, tu familia, tu calle o tu barrio y el único modo de comunicarte es con la obra de otros que han escrito sobre, que han cantado sobre, que han pintado sobre, aunque no sean tus vecinos o estén ya muertos.
La música es el Dios personal de las almas inconformes, no es una frase hecha, la música se erige como motor de la vida cuando más desecha o absurda se te  presenta, la inconformidad con tu destino, el desconocimiento alrededor de tu historia tiene un poco más de sentido si la acompañas con música. Siempre… si cantas no cantas solo. 

Discos Imprescindibles (2)



por: Luis Ugueto para Perspectivas

A continuación la segunda parte de nuestro conteo (particular) de algunas producciones que todo melómano debería tener en su colección de discos. Son cinco álbumes (incluyendo compilaciones) que tienen importancia histórica y estética, imprescindibles para conocer a profundidad la música hecha en este país. 
Gualberto Ibarreto (master compilación 2012) La distribuidora de discos CD DVD Music, logró poner de acuerdo a todas las firmas que tienen los derechos de las cintas de este extraordinario cantante nacional para ofrecer al público en un box de seis cd´s un recuento total y definitivo de su música. 
Suerte. (LP RCA) Es el primer larga duración que Marco Antonio Muñiz graba en Venezuela. Salió al mercado en enero de 1964 y se convirtió en uno de los discos más vendidos del primer semestre de ese año para la firma RCA Víctor.  Fue un ardid discográfico muy inteligente que Marco Antonio, quién tenia a Caracas como una de sus más importantes plazas artísticas, realizará una producción con nuestra música folklórica. Lo acompañan Oswaldo Oropeza, Chelique Saravia y Aníbal Abreu. 
Mirtha Solita… (LP Velvet) Luego de su separación de Los Naipes, en 1966 Mirtha Pérez graba su álbum debút como solista. Con el primer sencillo de esta producción, la balada “Maldita seas”, barrió los comentarios de la critica de farándula que dudaban si lograría tener el mismo éxito de su primera etapa con el conjunto de su esposo Gonzalo Peña. 
Entrégate. (LP Velvet) Pecos Kanvas. El tema que le da titulo a esta producción fue la canción de la telenovela “Emilia” una historia de Delia Fiallo y Ana Mercedes Escamez, transmitida por Venevisión a partir de noviembre de 1979 con las actuaciones de Elluz Peraza y Eduardo Serrano. El éxito del dramático impulsó la venta del disco y afianzó un poco más a Pecos, sin lugar a dudas uno de los más importantes baladistas venezolanos de todos los tiempos. Los arreglos estuvieron a cargo de Isaías Urbina y la producción de Víctor Mendoza, responsable de muchos aciertos disqueros de este cantante. 
Únicamente tu. (LP Velvet) Felipe Pirela. Este es uno de los LP´s más vendidos en la historia del disco en Venezuela. Aun hoy es una proeza que un artista logre despachar 400 mil copias de una sola producción. Se realizó en 1964 en estudios de Bogota y Caracas, con las orquestas de Porfi Jiménez y Guillermo González. 

Discos Imprescindibles

Por: Luis Ugueto para Perspectivas

En las últimas columnas hemos hablado de discos que calificamos como imprescindibles e históricos. Hoy vamos por la misma línea a realizar un conteo de 5 producciones (incluyendo compilaciones) que todo melómano debería tener en su colección personal:

·        Mi canción (LP ) Alfredo Sadel. Grabado en New York en 1955 con la conducción del famoso Terig Tucci. Este fue el primer disco de 12 pulgadas realizado para RCA Víctor por un latinoamericano.
·        Aldemaro Romero (compilación) Box de seis discos con sus carátulas y textos originales. Contiene los discos de música venezolana sinfónica mas importantes grabados por Aldemaro Romero en los años cincuenta. La editora es “Gilmar”, propietaria de buena parte de las matrices originales de “Cymbal” la compañía de discográfica de Aldemaro y Antonio Cortez. 
·        Las cosas que me alejan de ti (sencillo 45 rpm) Héctor Cabrera. Grabado por el sello Music Hall en  Argentina en 1970. Tema compuesto por Gian Franco Pagliaro, ganador del “IV festival de la canción de buenos aires”. En el respaldo contiene la canción merecedora del tercer lugar “Te llevare a ese lugar” (Beto Fernan).  Representa el triunfo de Cabrera como cantante de festivales. Este espectáculo fue visto en Venezuela por primera vez “en directo” vía satélite.
·        Por fin Los Cuatro (LP) Disco de producción independiente grabado entre 1960 y 1962. Es el tercer disco que editaba la productora de Freddy León. Solo salieron 500 ejemplares. Los cuatro fueron un conjunto de polifonía vocal extraordinario, tal vez demasiado progresivo para el mercado venezolano.
·        Ellas (LP) Eduardo Cabrera/Kiko Mendive. Son tres long playin publicados por “El circulo musical “circa 1965”. Puestos en orden forman en su contraportada la figura de una mujer. Es un álbum temático donde todos los números tienen nombres femeninos.  Entre todos los conjuntos incluidos en la compilación, destaca el del magnifico pianista y arreglista Eduardo Cabrera, teniendo como cantante a Kiko Mendive (no menos excepcional, por supuesto). Es la mejor muestra de “cool latín jazz” realizada en Venezuela, tal vez hasta los momentos. 

Música de la ciudad 5: The Venezuelan Zinga Son, Vol.1 (2003)

A veces por seguir a alguien haces cosas locas, cosas no tan agradables, como viajar con una cuerda de extraños,  no amistosos, si no más bien caprichosos. Siempre me pasó que la música me aísla, ya lo he escrito un millón de veces: yo vivo con soundtrack, de “este mundo prostituto y vano solo quise (y quiero)” no un cigarro, más bien un ipod entre mi mano, versionando a Rubén Fonseca.
The Venezuelan Zinga Son, es el propio disco para evadirse y para bailar, lo cual no significa que sea estrictamente un disco solo para eso, ya se sabe que una de las funciones del arte es que te abstrae de tu realidad o la hace mejor, más bonita o deslumbrante. Este disco de Los Amigos Invisibles, que escuché por primera vez un diciembre, en una carretera, huyendo, también divertida, o quizás solidaria, pero sobre todo con ganas de escapar, es uno de los discos más perfectos de Los Amigos, en mi opinión, porque se apoya mucho más en la música, el viaje esta menos acompañado de palabras y quizás por ello se hace mucho más ligero. 
Cuando pienso en The Venezuelan Zinga Son, pienso en  viajar, quizás porque cuando lo descubrí estaba en esas, perdida en una carretera, quizás porque el disco si lo escuchas desde el primer track  hasta el último,  te das cuenta que te marca un camino variado como el de la vía cuando emprendes un viaje largo. Es  fluctuante, sinuoso, tiene picos y laderas pronunciadas (Una Disco Llena, Venezuelan Zinga Son, Esto Es Lo Que Hay, Diablo, Calne, Bruja) interrumpidos por caminos llanos y algo más tranquilos (Comodón jonson, Majunche, Playa Azul, Ease Your Mind, Diablo, Gerundio) una ruta  que en su totalidad  te lleva de ritmos intensos a composiciones lentas  para  tripear el paisaje.
La nota de la música de los Amigos es que recrea una iconografía nacional, a través de un sonido global: disco, funk, pop, acid jazz. La vaina son las letras ingeniosas y la música, un  imaginario que ha construido la historia de una banda que ya  tiene 20 años en la vía.
Calificación: 10/10
Mi favorita: “Hechicera aunque mal pagues…”

52 años del álbum Canta Arpa

Por: Luis Ugueto para Perspectivas / La verdad del Zulia

Este mes de octubre se cumplen 52 años de la publicación del LP “Canta Arpa” donde Alfredo Sadel graba por primera vez de forma integra música venezolana. El disco se realizó en Cuba el año 1959 con el acompañamiento del conjunto “Los Araucanos” de Ernesto Torrealba, para el sello Venevox que contaba con la dirección artística de Billo Frómeta, que en ese momento se encontraba imposibilitado de realizar cualquier tipo de actividad artística en Venezuela, producto del veto de la “Asociación Musical”. 

Sadel habia llegado a la Habana a mediados de junio procedente de Estados Unidos. La compañía cinematográfica MGM le habia concedido un permiso especial para hacer una pequeña temporada, que sin saberlo se tornaria conflictiva,  pues tuvo problemas con la inmigración. Alfredo había reaparecido con el éxito de visitas pasadas, incluso la prensa especializada en farándula reseñó que estuvo muy por encima de “El ángel de España” Pedrito Rico, quien al parecer contrató —por dólar y medio—  a un grupo de muchachas para que fingieran desmayos e histeria al termino de sus presentaciones en teatros y clubes.
Pero el 20 de junio el subdirector de inmigración, Carlos Barrera, lo hizo detener por incumplir leyes que establecen que un artista extranjero no puede actuar en territorio cubano sin visa de trabajo. Alfredo se defendió alegando tener sus papeles al día y que todo se debió a un impase entre CMQ e inmigración, por lo cual permaneció detenido en el campamento de “Tiscornia” hasta el sábado 27 de junio. Una situación similar le ocurrió a Adilia Castillo, quien también se encontraba actuando en Cuba. Los periodistas se solidarizaron con los venezolanos y para la primera quincena de agosto Alfredo volvió al ruedo, contratado para actuar en los programas, “Casino” y “Jueves de Partagas” de la CMQ y en él, tan nombrado, “Club Capri”. Además, hizo una presentación especial en el Festival “Pro Reforma Agraria”, en los jardines del Capitolio Habanero. 
“Canta Arpa”, el tema que le da titulo al long playing es una composición del propio Alfredo y aunque ningun cronista se atrevió a realizar un comentario sobre su contenido – por desinterés o censura –  en su letra se expresa con mucha claridad una visión politica altamente nacionalista y latinoamericana. La prensa más bien elogió su versión de “Ansiedad” que compitió en los primeros puestos de las carteleras radiales con la de Lucho Gatica y clásicos como “El Cumaco”, que estaba en la palestra pues algunos meses atrás la viuda del autor, Consuelo Martínez de Pacheco, había sido por fin justamente retribuida con el pago de sus regalías por parte de la RCA Víctor. La RCA, el 12 de marzo de 1959 le hizo entrega de un cheque por la cantidad de 748,95. Bolívares, gracias a la mediación de la AVAC (Sociedad Venezolana de Autores y Compositores).
Con este disco Alfredo Sadel cerraba una época gloriosa en su vida y en la música popular de toda América. Su tan discutida decisión de cantar ópera estaba a la vuelta de la esquina. 

Ondas del Lago

por: Luis A. Ugueto para Perspectivas / La verdad del Zulia 

He tenido la tentación al caminar por el centro de Maracaibo y pasar frente al Hotel Victoria, de preguntar dónde está la calle Comercio, el lugar que una vez albergo la señal de Ondas del Lago, una de las más prestigiosas estaciones de radio del país. En la década del cincuenta, Maracaibo competía con Caracas en la contratación de artistas y espectáculos internacionales y era a la sazón, Ondas del Lago la empresa de Nicolás Vale Quintero, quien no escatimaba en gastos para ofrecerle a toda la ciudad la oportunidad de escuchar a los cantantes y orquestas de moda. La prensa reseño en 1956, como un gran logro de los empresarios de la radio el haber conseguido la exclusiva radiofónica de las actuaciones de Lucho Gatica, cuya llegada a Venezuela fue uno de los mayores acontecimientos artísticos de la década. Apenas el chileno tocó suelo venezolano, tan solo una llamada del Zulia a la oficina de su contratante, Bartolo Bendayan Ángel Pintado, concretó una semana de actuaciones  – según especularon los diarios -  por 5.000 mil dólares, una cifra pocas veces pagada en esa época.

En sus programas especiales: Revista Fabulosa del Mediodía (12:35 pm) Cita con las Estrellas (7:35 pm) y La Hora Estelar (8:00pm) los zulianos que asistían a su pequeño radio teatro, disfrutaron – entre muchas otras atracciones – de La Billos Caracas Boys, Raúl Naranjo, Lorenzo Herrera, Los Peniques, Alfredo Sadel, Los Cuates Castilla, María Luisa Landin, Leo Marini, Luciano Tajoli, Los Hermanos Rigual y Daniel Riolobos, un argentino que aunque nunca llego a ser tan popular como Gatica o Alfredo Sadel, hoy es un cantante de culto para los amantes del bolero. En el momento de su visita,  noviembre de 1957, Ondas del Lago lo anunciaba con bombos y platillos porque se decía había reunido en sus Shows en el Coney Island de Caracas a 25.000 personas.

Un mes antes, el 1 de octubre a las 6 de la tarde, en el vigésimo primer aniversario de la radio, Vale Quintero inauguró la antena de 15 metros de altura, montada sobre una torre de 75, que le daría una potencia de 35.000 kilovatios a la señal de Ondas del Lago TV canal 13, cuya sede quedaba frente a la calle Polita de Lima y la Andrés Bello. El periodo de prueba duró poco más de cuatro meses, al término de los cuales la planta comenzó a transmitir una programación variada, donde la música ocupaba un lugar de suma importancia. Igual que Radio Caracas Televisión o Televisa, que contaban con un gran orquesta como grupo de planta, el Canal 13 se armó con la prestigiosa banda de Juanito Arteta para acompañar a sus artistas invitados. Pero el proyecto tuvo una vida muy efímera, a comienzos de los sesenta, Arteta demando a la televisora por una situación relacionada al pago de sus honorarios y pocos años después la planta atravesó serios problemas económicos y cerró. Es una lástima que no queden registros de esos programas, tal vez un día aparezca algo en youtube.

Luis Ugueto sobre el Bolero: "Las canciones son arrechísimas, son buenas por la esencia artística"

 ”El bolero es bonito, tiene toda la cursilería, tiene el romance. Pero la verdad es que  estéticamente las canciones son arrechísimas, son buenas  por la esencia artística, eso es lo que realmente hay que tratar de rescatar de todo esto. Lo mismo ocurre con la salsa: que si uno es así, que si es música para bailarla bien sabroso. Uno trata de asociar todo a la raza, al hecho político o… a eso a la raza… si este es negro entonces toca conga. Pero hay que ver la parte artística. Esto  no debería ser así, porque se le está haciendo un flaco favor a la música. Felipe no era un cantante y ya. Felipe era un gran cantante, que sabía perfectamente lo que estaba haciendo,  tan importante como cualquier cantante en el mundo y que sabía su trabajo. Como Héctor Cabrera o como Alfredo Sadel, que eran  grandes artistas y sabían su trabajo; y  en ese sentido hay que verlos: como artistas, no como gente vieja o cursilerías de otro tiempo. A nosotros nos da pena reconocernos en esas vainas, en gente como Felipe Pirela o como Héctor Cabrera.”

En Radio: En la Última media hora de Vereda Tropical: acércate a Billo´s Caracas Boys, todos los domingos

Woody Allen lo dice en Match Point (2005): todo depende de la suerte, nadie sabe donde va a transcurrir su vida, el azar termina haciendo de las suyas. Eso quizás también lo diría, Luis María Frómeta, mejor conocido como Billo Frómeta, el creador de  “La número uno de Venezuela”,  o   ”La más Popular de Venezuela”, la Orquesta Billo’s Caracas Boys, quien de su país de origen, República Dominicana llegó al nuestro para ser parte de la historia de la música bailable.
Su Orquesta y su historia, también tiene su lugar en el último segmento del programa conducido por Jesús Rafael Pérez, todos los domingos a las 9:00 am,  en  Radio Uno 1340  AM:  ”Vereda Tropical“.  
No te pierdas las mejores canciones y anécdotas sobre “La número uno de Venezuela”, en este  espacio del músico, locutor, e investigador, quien estuvo a cargo  por ocho años de  Guarachando, programa de radio referencia en cuanto al estudio y divulgación de la historia de la Orquesta Billo´s Caracas Boys.
De igual modo, no olvides visitar,  Crónicas en Vinyl, canal de You Tube dedicado solo a cantantes venezolanos y a cantantes extranjeros de visita en Venezuela.  Ni de recordar anécdotas, personajes y entrevistas en: El Sabor y El Saber de Henrique Bolívar Navas transmitido por RNV, los domingos a las 7:00 pm.
Vereda Tropical lo pueden escuchar haciendo click aquí.

Tite Curet Alonso con Enrique Bolívar Navas: "La gente sui géneris no hay duda de que son los grandes, porque son gente que no imita a nadie"

http://www.radioelsalsero.com/

Muchos escritores no escriben libros, los cantan o dejan a otros hacerlo por ellos, tal es el caso de Rubén Blades, y Tite Curet Alonso, este último le concedió una entrevista a Enrique Bolívar Navas, en agosto de 1993. El compositor originario de Santurce Puerto Rico, hablaba sin pausas, intercambiando chistes con el conductor venezolano, anécdotas y pareceres sobre su música, su forma de escribir y su vida.

En una entrevista para nada planeada, se encontraron Bolívar y Curet, pues el compositor había llegado a los predios de la emisora a comprar un par de zapatos, pero terminó conversando al aire con Bolívar Navas, deferencias como esta muestran porque, Enrique Bolívar Navas fue un gran hombre de radio.

Crónicas Latinas

Tite Curet,  quien estudió periodismo afirmó que algunos de sus temas son crónicas: “Lo que pasa es que cuando yo estudie periodismo, aprendí a escribir sin adjetivos. La crónica es un adorno, de un hecho, de una persona, un punto de vista” sin duda es lo que hace el compositor,  quien ha sido catalogado como uno de los  escritores de canciones más prolíficos de su país.

Curet, quien manifestó en todo momento su agrado de participar en esa entrevista improvisada,   comentó entre otras cosas, sobre su amistad con  Quique Lucca, el creador de La sonora Ponceña, y su hijo, Papo  Lucca, a quien conoció a los 11 años: “Lo conocí tocando en un mano a mano con Dámaso Pérez Prado, de allí en adelante esa amistad siguió, a veces no nos encontramos, pero es mi amigo, yo he estado en su casa y hemos departido mucho” dijo.

“Yo también fui sonero”

Curet entre risas, confiesa que llegó a grabar un disco, sin que esto representara ningún éxito: “Yo también era sonero, lo que pasa es que no tuve suerte,  grabé un disco, y fabricaron mil y nadie  los compro. Fui a buscar un disco mio  “¿Tienen el disco de Curet Alonso…?”, pregunté y el señor de la tienda se me quedó viendo.  Regalándolo era caro!”, comenta entre risas.

Lavoe

“Héctor (Lavoe) salió como un sonero sui géneris, la gente sui géneris no hay duda de que son los grandes, porque son gente que no imita  a nadie. El estilo de Héctor era  un estilo campechano entre vulgar y clásico”

Fragmento de Entrevista de Enrique Bolívar Navas, 1993. Presentada en el Programa “El sabor y el Saber” conducido por Jesús Rafael Pérez, para RNV / Domingos: 7:00 pm  / 2010 -2011

18 horas de viaje con Rafael Montaño

por: Luis Armando Ugueto

Hace pocas semanas la compañía nacional de música organizó un festival criollo en el TTC, para dar continuidad a su ciclo de conciertos temáticos. Ya le había tocado al Bolero, a la Salsa y era el turno de la música nacional. He tenido la suerte de participar como ponente en dos temporadas y además representar las contrataciones de  Miguelito Itriago y Raúl Naranjo. Después, los productores de estos eventos me han asignado diferentes tareas, la más reciente, fue asegurar el traslado de Rafael Montaño a Caracas desde Macarapana en el estado Sucre. Llegue a Carúpano el viernes 2 de septiembre muy tarde en la noche, llamé por teléfono a Montaño y estuvimos de acuerdo en que lo pasara buscando a las seis de la mañana del día siguiente.

A la hora convenida me esperaba en la puerta de su casa, vestido con guayabera y zapatos tenis.  Es una de esas personas que ya de primera vista cae muy bien, a sus 85 años se conserva estupendamente y su memoria es lucida y ágil.  Me había propuesto entrevistarle en las horas que durara el viaje y asegurar otro articulo para mi nuevo libro, pero el ajetreo de la carretera no era el marco propicio para una interviú como la que tenia en mente, espero que haya otra oportunidad. Sin embargo pude conocer detalles muy interesantes de su trayectoria.

 Me contó que antes de ser cantante había sido locutor y que desarrollo tímidamente su carrera artística hasta mediados de los años cincuenta cuando trabajaba en el noticiero de Radio Continente. Cuenta que por esa época el conjunto con el cual cantaba no tenía un lugar para ensayar y  se las ingenió para llevarlos a uno de los estudios desocupados de la estación. Mientras cantaba, sin darse cuenta el famoso técnico de sonido “tuqueque” Requena encendió el control de la sala y lo escucho con sorpresa,  pues no conocía esta faceta de Rafael. De inmediato fue a buscar al director de la radio Juan Francisco Rodríguez, para que el también lo oyera y volvió a darle volumen a la consola.

Rodríguez tampoco lo había escuchado cantar,  pero le gustó tanto,  que al instante mando a llamar al encargado de la programación y le ordenó que lo ubicara en cualquier espacio para probar como le iba con el público. El éxito de Montaño fue tal, que a las pocas semanas de comenzar ya estaba en los programas estelares, paso a la televisión y Juan Vicente Torrealba, la figura más prominente de la música criolla se interesó en incluirlo en los Torrealberos.

Una de las anécdotas mas curiosas que me relató Montaño, es como fue vetado y su nombre apareció en una lista negra de artistas, por negarse a hacer campaña política para Rómulo Betancourt. Fueron momentos difíciles que casi lo alejan del negocio del espectáculo y lo obligaron a buscar trabajo en otras áreas para mantener a su familia.  Pero esa es otra historia, ya habrá tiempo de contarla…

En Radio: Vereda Tropical, una ventana a la historia de la música popular

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Dimanche, Sunday, domingo, es el día de descanso en la semana, ese día siempre hay que hacer algo especial, que mejor que escuchar la radio. Así que, todos los domingos a las nueve de la mañana sintonicen Radio Uno 1340 AM, para escuchar “Vereda Tropical”, el espacio conducido por Jesús Rafael Pérez, y coproducido por Héctor Acosta.
Entérate de que canción de Oswaldo Morales estuvo prohibida, incidencias, anécdotas y mucha información sobre música popular, además de escucharla: boleros, y temas  bailables, salsa, se vale hacer peticiones! Información y música que tiene su par audiovisual en el canal de You Tube: Crónicas en Vinyl, dedicado solo a cantantes venezolanos y a cantantes extranjeros de visita en Venezuela.  
Jesús Pérez, músico, locutor, e investigador, estuvo a cargo de la conducción y producción por ocho años del espacio Guarachando, una referencia en cuanto al estudio y divulgación de la historia de la Orquesta Billo´s Caracas Boys, además de conducir y producir: El Sabor y El Saber de Henrique Bolívar Navas transmitido por RNV, también los domingos, pero a las 7:00 pm. 
Vereda Tropical lo pueden escuchar haciendo click aquí. 

Alí Primera con Enrique Bolívar Navas: “La poesía es un vehículo para que la tristeza se vaya desdibujando”

En 1980 Enrique Bolívar Navas  realizó una entrevista a Alí Primera en Radio Tiempo, con motivo   del  homenaje que realizó el cantautor, con su tema “Tín Marín”, escrito para el Grupo Madera, cuyo accidente había ocurrido el  15 de Agosto de ese mismo año.  Como ayer fue el natalicio del cantante venezolano, volvamos el tiempo atrás, para recordar algunas de las palabras de este compositor que reivindica las ilusiones y la belleza de esa cosa rara que pocos tienen… eso que a muchos nos gusta y que nos hace recibir el mote de tontos, idiotas, sensibleros e ilusos: fe, creencias,  pasión, convicción. 
Alí Primera es el testimonio de un compromiso con el arte, con la poesía, una historia bonita que siempre hay que volver a contar.
Grupo Madera
La conversación entre Bolívar Navas y el cantautor oriundo del Estado Falcón, no necesitó de mucho para lograr ese tono de complicidad, que todavía pueden trasmitirse en  los audios. Como una conversación familiar la cataloga el conductor, quien comienza preguntándole al cantante, sobre su posición entorno al desaparecido grupo del barrio Marín: “La poesía es por esencia enemiga de la muerte, los poetas no son cómplices de la muerte,   la poesía también es un vehículo para que la tristeza se vaya desdibujando y se vaya perdiendo en el camino” dice Alí  Primera sobre su composición homenaje   a los músicos del Madera.  
 “Yo escribí una canción una vez para los compañeros chilenos y para todos los compañeros del mundo, que dice que los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos,  en esta canción no agredo, en esta canción entrego. Entrego la posibilidad y el llamado a seguir por el camino de Madera y que el barrio Marín sea un ejemplo para todos los barrios de Venezuela y todos los barrios Latinoamericanos,  porque fue un barrio que demostró que de su vientre, de su seno pueden salir grupos culturales ganados por la esperanza y no por la revancha” afirmó con énfasis. 
Porque no me encuentro bien
El escritor español Juan José Millás, respondió en una ocasión, a la pregunta de por qué escribía lo siguiente: “Escribo por las mismas razones que leo, porque no me encuentro bien”, igual que otros autores, Millas parece coincidir con que un escritor es un inconforme con la realidad que le ha tocado y contarla o hablar de ella es su defensa. Quizás es lo que le ocurría a Alí Primera, quería mejorar su entorno a través de la música,  a través de la canción. Así lo refirió en algunas frases sobre su obra, en  aquella entrevista con Bolívar Navas:
“El efecto transformador de la canción debe ser el efecto que esta vinculado a un trabajo, a una militancia, cuando no dependemos exclusivamente de los medios de comunicación, debemos buscar hacer canciones que a veces, aunque no sean radiodifundidas tengan la posibilidad de llegar a las masas”
“Lo principal no es la búsqueda del premio ni la búsqueda del aplauso, nosotros creemos que cantarle a quince mil personas que lo hemos hecho, nos reta y nos compromete a cantarle a dos personas también”
“Antes del triunfo debe estar la conciencia porque uno debe ser capaz de asimilar la derrota y el triunfo, que no te envanezca el triunfo, pero tampoco te deprima la derrota…que más bien te motive”
 “Yo soy un militante político, todos me conocen, soy un marxista leninista,  soy un comunista, lo conocen, pero yo no he planteado la música, ni la poesía, ni cualquier tipo de expresión cultural vinculada al carnet político, al carnet partidista, así como la amistad no se le puede pedir un carnet, nosotros sabemos que el patrimonio de la patria venezolana son sus hombres”
Fragmento de Entrevista de Enrique Bolívar Navas, 1980. Presentada en el Programa “El sabor y el Saber” conducido por Jesús Rafael Pérez, para RNV / Domingos: 7:00 pm  / 2010 -2011

Raúl Naranjo: El pirata de la canción

por: Luis Ugueto
Raúl Naranjo estaba nervioso. No cantaba en Maracaibo desde hacia más de 30 años, casi el mismo tiempo que tenía retirado de la música. Deambulaba por los pasillos de “La Estancia” y hablaba con todo el mundo esperando la hora de su presentación, que la lluvia amenazaba con arruinar. Eran las seis de la tarde del  2 de julio del 2010, Raúl, había llegado a la ciudad junto con el Trío Venezuela y Miguel Itriago para ofrecer un homenaje a un viejo amigo, Felipe Pirela. A decir de Naranjo, quien es sincero  – al extremo de herir susceptibilidades – cuando habla de voces y cantantes, Pirela “es el ícono del canto popular de este país”. Los unió el compañerismo y una mutua admiración, sin embargo Raúl ya era profesional y visitaba la ciudad contratado por Ondas del Lago y Ecos del Zulia, cuando Pirela todavía usaba pantalones cortos.
A sus 77 años, Raúl se siente con más ganas que nunca de cantar. A pesar  del tiempo que tenía inactivo nunca dejo de componer. Para él la música representa más que hacer shows,  es un estilo de vida. Sentado en un café o mirando la televisión, vienen a su mente melodías a las que, en algún momento, les pondrá letra y las archivará en el baúl de su memoria o con algo de suerte irán a parar a  un casette.Muchas de sus mejores canciones han sido inspiradas en sus romances con actrices, modelos y cantantes con las que alguna vez trabajo en cabarets o televisión. 
 Sus inicios se remontan a finales de la década del cuarenta, “era una  época muy diferente a la hoy en día – afirma Naranjo –   no todo el mundo cantaba, el ambiente era muy estricto. Cuando debuté en la Feria exposición de Venezuela en 1950, me probaron en la mañana y me dijeron que si se me iban los gallos no cantaba más. En el público estaba Marco Tulio Maristany.  Mario Suárez me dijo que si a Maristany no le gustaba mi voz mejor que me fuera para mi casa”.
Raúl recuerda el pasado como quien mira una fotografía. Si fuera español, de seguro se lo disputarían “los programas del corazón” donde sus historias serian escuchadas con la boca abierta por sus contemporáneos y el público joven.

Naranjo habla con recurrencia de su amistad con Héctor Cabrera y del robo del cual según fue víctima por parte del jurado del Festival del Niño en 1967, donde casi triunfa con la balada Elevación, “todos me daban como ganador,  recuerdo que se me acerco José Luis Rodríguez y me dijo, ´si no ganas hoy, no ganas más nunca´. Pero el jurado me quito el premio. Emilio Muñoz, mi arreglista escucho clarito cuando los jueces discutían sobre que iban a hacer conmigo: ´ganó el tuerto, ¿qué vamos a hacer?´ Bájalo dijo Chelique Sarabia”. Cuenta Raúl, ya sin la molestia de aquellos años.

Es la hora de la presentación, el tiempo fue benévolo y no llovió. La estancia esta llena a su máxima capacidad y Raúl  es anunciado.  Todavía nervioso sube a la tarima desde un costado, tiene la adrenalina a millón, pero nadie lo notará, este es su negocio y lo conoce a la perfección. Como un ardit para conectarse con el público, hace chistes sobre su edad, recuerda a sus panas Beto Parra, Armando Baralt y por supuesto a Pirela. La gente ríe, lo aplaude y luego caen a sus pies cuando interpreta “Amarraditos” y “El ultimo café”. Solo el tiempo dirá el valor que tiene su voz para la cultura popular venezolana.

Música de la ciudad (4): Frank Quintero


Hay una frase famosa de Frank Zappa: “Escribir sobre música es como bailar arquitectura”, pero ni modo, espero no arar en el mar, porque si tengo que hablar de algo, la música es uno de  mis temas favoritos.

Una vez vi a Frank Quintero, claro que el no se acordará, pero yo si.  

Yo acababa de cumplir 18 ¿o eran 19?, solo sé que estaba promocionando su disco “Bien” y había ido a una emisora del Estado Vargas (Playa 107 FM), mi hermano que para ese entonces era el operador de la estación  me dió el dato: “Frank Quintero va a venir”, así que me puse en movimiento.

Cuando llegué al  Caribe, que de mi casa para ese entonces   era más o menos media hora, ya se había ido de la emisora, se había acabado la entrevista y el programa donde participaba. Sin embargo, tuve suerte, pues su chofer (o la persona que venia con el) vio mi cara de desilusión  y me sugirió que lo buscara en la panadería cercana.

Recuerdo todo, la brisa de medio día, el sol colándose entre las hojas de los arboles que poblaban toda la avenida, bordeando la calle, el establecimiento de la panadería casi vacío y el locutor de la radio, tomando café en una esquina con Frank Quintero.  
Y ahí estaba yo con cara de idiota mirándolo fijamente y acercándome para decir  algo tan tonto como: “Hola”, con esa voz infantil que hago cuando no me salen las palabras. Recuerdo que el me preguntó: ¿Y tú que edad tienes?,  (siempre me he visto menor de lo que soy gracias a dios y en ese entonces mucho más) y yo “Bueno 18”… “Ah… ¿y te gusta mi música entonces?”, y yo… “Si… seguro…tengo todos sus discos y…” bla, bla, bla, todas esas tonterías estilo fan enamorada que uno dice frente al artista que te gusta.

Otro día lo vi en un concierto, en el Aula Magna de la UCV y al lado mío una muchachita como de 15 (que había ido con su papá) gritaba como si estuviese viendo a Servando o Florentino o something like that…  ese fue un buen concierto: recuerdo que habló sobre una de las películas de Barbra Streisand que más me gustan: “The mirror has two faces” e invitó a cantar a  Luz Marina como un plus inesperado.

Algo más que canciones


Hablar de la música de Frank Quintero es difícil, porque me gusta todo lo que ha hecho,  no puedo elegir, me gusta todo lo que hizo en su etapa con Los Balzehaguaos  y todo lo que ha seguido haciendo como solista. 

Su último disco de recopilación, Horas de vuelo (2009), recoge sus primeros discos: Después de la Tormenta (1976), Travesía (1977), Hechizo (1978), De Noche y Con Poca Luz (1980), A través de mis ojos (1980), Pájaros y Estrellas (1981), que están llenos de música que no me atrevo a describir con palabras.

A veces siento que Frank Quintero, no es “tan famoso” como debería, y que muchas de sus canciones (las mejores) no son tan conocidas. Su obra esta llena de sonidos, sabores, colores tan variados, escuchar sus discos es como ver un arcoíris y ¿cómo se describe un arcoíris? Eso si que esta jodido, le doy la razón a Zappa, la música es difícil definirla con palabras.

La variedad de los temas de sus composiciones, traducen una visión del mundo urbana, donde no solo habla de amor… Hay una canción de Frank Quintero que soy yo (o lo fui años), la usaba como un mantra o una definición de mi misma, debe ser de eso de lo que se trata la música, de apropiárnosla.

En una entrevista del 2009, el cantante venezolano dijo: “Si acostumbras al público a que guste de tu estilo, te puedes mantener durante años. Te conviertes en una marca. Hay canciones que se han hecho clásicos dentro de la discografía, que pasan los años y siguen gustando a las generaciones que van llegando”, creo que en su caso es lo que sucede, ya es un clásico.  

Música de la ciudad (3) Ilan Chester


Me imagino que este autobús tiene que arrancar en cualquier momento, no puede ser que pase toda la mañana estancada en esta cola inútil como en el cuento de Julio Cortázar. No, esta no es “La autopista del sur” no creo que vaya a quedarme a vivir aquí para siempre, eso espero. Recuerdo que unos años atrás en una cola parecida a ésta, escuché un disco que después me costo la vida encontrar, un LP que descansaba en la repisa de mi antigua casa de la infancia, antes del divorcio y antes de que mi papá se llevara todo incluyendo los discos (lo que más me dolió), un disco de 1990, esa época en que tenia diez años y no pasaba apuros en colas insoportables.
Opus # 10 de Ilan Chester,  vino a ser para mi como una obsesión durante al menos doce años, casi que soñaba con “Roca de sal” por ejemplo o “No es corazón”, porque para mi es uno de los discos (contiene canciones como Palabras del alma, Un querer como el tuyo, Sabe a calidad, Taxi) que más representa la  música del cantante nacido en Israel, pero  más caraqueño que cualquiera. El cantante creador de ese sonido urbano que recrea a su ciudad de crianza,  y que formó en sus inicios el fantástico grupo Melao. 
El periplo para reencontrarme con Opus fue jodido, traté de comprarlo por primera vez a los 15 cuando no tenía dinero ni tarjetas de crédito, siendo una mocosa mantenida de mis padres me costaba reunir plata. A los 16 lo vi en una discotienda en Vargas (donde vivía) y tuve que dejarlo por falta de dinero again, dejé de escuchar este disco años, pero nunca olvidé sus melodías: quizás ese es el poder de la buena música se impone en el tiempo, permanece. 
Ilan Chester (no necesito  decirles yo quien es ¿verdad?) es muchas cosas para este país, ha interpretado un sinfín de ritmos y canciones, ha compuesto demasiado y se ha dejado ver en diversas facetas como artista,  a estas alturas del partido tiene la categoría de “clásico”, una cosa muy rara que hay que saber apreciar, en este territorio de olvidadizos y desmemoriados.

Tengo una imagen de Ilan que acompaña mi imaginario de este disco, en  esa película que hizo junto a Elba Escobar, donde hace un personaje pequeño: De cómo Anita Camacho quiso levantarse a Marino Méndez (1986) de Alfredo Anzola. El cantante sale montando  moto y sonriendo, curiosamente en dicho film también aparece Guillermo Carrasco. 
“Así como tu escuchas la música de la radio del vecino, yo escuchaba la música dentro de mi mente, pero la música que yo creaba. Hasta que había la necesidad de pasar esa música que estaba adentro hacia afuera y el piano fue la vía” dijo  Ilan a Leonardo Padrón en su libro de entrevistas Los imposibles 3. Parece que es así, un artista se sabe artista porque siente la necesidad de poner afuera todo lo que ve –y siente- inside
De su arte, presente en Opus # 10, lo que más me gusta son las letras de las canciones y la forma de cantar del autor de “Una en un millón”, ese aire urbano de sus composiciones. Lo que más me gusta es mi canción favorita que vuelvo a escuchar, mientras se bambolea este autobús que parece avanzar en la cola, ya no estancada e inmóvil,  una canción que tarde en oír  muchos, pero muchos años, pero que me gusta tararear tanto como el primer día. No les voy a decir cual es, se los dejo de tarea.

Italo Pizzolante, Felipe Pirela y Puerto Cabello

por: Luis Ugueto 

Italo Pizzolante es el responsable del primer acercamiento al éxito discográfico de Felipe Pirela. Gracias a los versos bien logrados de un bolero que declara su amor a una de nuestras más hermosas ciudades, Pirela se convirtió en suceso para la farándula venezolana de 1960. En la grabación se aprecia a Felipe cantando con mucho susto y corazón, estaba nervioso por la responsabilidad de participar en el disco debut de la nueva orquesta de Billo. Años después confesaría que no le gustaba cantar en los tonos que le escribía Frómeta, y por eso cuando Guillermo González le mostró la partitura de “Únicamente tú”, Pirela le dijo con una media sonrisa, “¿Maestro, usted va  a ser como Billo Frómeta que me va a matar, haciendo las canciones tan altas?” En diciembre de 2003, estando en el proceso de investigación de mi libro sobre Felipe, “Lo que es la vida” tuve la oportunidad de entrevistar a través del hilo telefónico a Italo Pizzolante. Fue una conversación breve, pero importante en mi intento de reconstruir ese rompecabezas que es para mi Pirela:

¿Como llego “Puerto Cabello” a las manos de Billo?

La canción le llega a Billo por parte de un amigo mío de origen Porteño, Manuel Enrique Caraballo Gramcko. Nosotros nos veíamos en el negocio de él, que estaba ubicado de Gradillas a Sociedad. A raíz de eso, Manuel Caraballo le habló de mí a Billo y le hizo escuchar una grabación casera de la canción mía. Según me cuenta Manuel, Billo después de que la escuchó se le quedó viendo y le dijo: ‘o me la das o te la arranco, porque esa canción está hecha para Felipe Pirela.’ A mí me emocionó mucho cuando él me llamó por teléfono y me lo contó, ‘dásela de una vez’, le dije. Después yo fui a Caracas y la escuché antes de que saliera el disco, y Manuel me pregunta: ‘¿qué te parece la voz de Felipe?’ ‘¡Extraordinaria!’, le respondí.

¿Y tuvo la ocasión de conocer a Pirela?

Claro, cuando nos vimos, lo primero que yo le dije fue: ‘Felipe, tengo que darte un abrazo porque interpretaste la canción exactamente como yo la hice y le pusiste el sentimiento al ciento por ciento’. Después, recuerdo que fui invitado por unos amigos —no me acuerdo si fue al club Los Cortijos o a El Paraíso— y estaba tocando la Billo’s. Yo no sé quién le dijo a Felipe que yo iba a ir. Mi entrada coincidió con el final del tema que estaban tocando, y Felipe agarró el micrófono: ‘yo quiero pedirle a ustedes una fanfarria; ¡ese, que esta entrando allí, es el autor de Puerto Cabello!’, y la orquesta arrancó a tocar mi canción. Yo no sabía qué hacer con ese gentío que estaba allí  y me fui caminando hasta donde estaba él y me le puse al lado. Antes del final, cantamos los dos.

Escuchando ahora: Rudy Márquez

A pesar de la escasa información que hay sobre los cantantes venezolanos, la memoria que tiene largo alcance posibilita la comunión con la música. ¿Qué sabe uno porque recuerda lo que recuerda? A mi me pasa que ante cada situación tengo una canción en la punta de la lengua.
Llevo un año o mas pensando en “No lo puedes negar” por ejemplo, de El amar y el querer (1975) álbum de Rudy Márquez, cantante venezolano, a quien tenia algo de tiempo sin escuchar. No  importa que uno “abandone” a la música, pues ella nunca te abandona a ti: se queda en el subconsciente para aflorar de vez en cuando hasta en los gestos más nimios.    
Si quieres escuchar a Rudy Márquez, te podría recomendar algunas canciones, que son mis favoritas: De Memorias (1983),  me encanta la canción homónima al titulo del álbum, con su comienzo estilo Ray Conniff.  Me viene a la cabeza también, de una y sin pensar mucho  “La noche de tu boda” y “Sombras”, ambos temas de su LP de 1974: “Cariñosamente… Rudy Márquez”
El cantante  formó parte de varios grupos nacionales, antes de ser solista, donde ha hecho una carrera de largo aliento, desde 1972 con su disco “Háblame suavemente”, de donde se extrae la  primera canción que fue exitosa de su carrera en solitario, esa  precisamente le da nombre al disco,  según contó en entrevista  el mismo Rudy Márquez.
Es buen tiempo para cantar. Enjoy!

Héctor Cabrera

por: Luis Ugueto

Seguramente la estrella pop norteamericana Neil Sedaka todavía recuerda la noche del 31 de diciembre de 1963. Estaba de gira por México y fue contratado en el DF por un club nocturno muy de moda en aquellos días llamado “El Señorial”. Durante una semana, notó que el cantante que le precedía en el show -cuyo nombre aparentemente no podía pronunciar con claridad- le iba muy bien con el público. El tal Héctor Cabrera, comenzó su temporada el día once de ese mes con un poco de timidez, no era muy conocido en el medio, pero según comentaban en la prensa había triunfado en Colombia, Cuba, Puerto Rico, New York y la Asociación de Periodistas Latinos en Miami, lo premió como el “Cantante extranjero más destacado de ese año”. Le era extraño ver como aquel hombre moreno, de rasgos peculiares, se paseaba entre las mesas y le cantaba muy de cerca en el rostro a las damas. Era como un Nat King Cole pero moderno, tenía técnica y usaba la media voz y el falcete. Noche a noche le era más difícil salir a escena después de su actuación, notaba al público disperso y casi no le prestaban atención a su famosa “Oh Carol”.

Es 31 de diciembre, Cabrera había terminado su presentación, pero la gente le pedía que siguiera, como  no tenía más canciones ensayadas con la orquesta canto otros dos temas a capella y se retiró. Sin embargo, el público seguía aplaudiendo y gritaban a coro ¡otra, otra, otra, Héctor! Ni siquiera las esculturales muchachas del cuerpo de baile de Tito Leduc, quienes danzaban al compás de una danza africana pudieron calmar a la concurrencia que después de un buen rato seguía pidiendo que el venezolano volviera a la tarima. Sedaka muy nervioso en el camerino al darse cuenta de lo que estaba pasando le repetía al director de escena a viva voz y en perfecto español, ¡Yo no salgo, yo no salgo!.

Héctor impuso un récord de seis semanas de actuaciones consecutivas en el legendario “Señorial” y trabajó por muchos años en México. Más tarde vino su consagración en Argentina al ganar el Festival de Buenos Aires en 1970.

En 2003, mientras en su país Sedaka era premiado y reconocido por su trayectoria, Cabrera, con varias décadas a cuestas, retirado y  ya sin el afán ni la prisa de sus días de gloria, caminaba tranquilo e inadvertido por las calles caraqueñas. Entraba al banco, a la farmacia, hacia compras y pasaba sin pena ni gloria.  De vez en cuando en una esquina alguien le gritaba ¡Rosario! y una mujer, le sonreía y le extendía las manos. Su cosecha – y la de muchos –  no fue abundante, la tierra tal vez no era tan fértil.

Música de la ciudad (2): Luz Marina

De la estación del metro de Chacao hasta la sala Corp Banca hay un trecho largo, es de noche y camino con prisa llevando  un vestido corto y unas botas que resuenan sobre el asfalto. Es septiembre 2009, y hace unos días compré mi entrada para ver a Luz Marina, camino sola, y aunque he recorrido esas calles un millón de veces de día, estoy confundida, a little lost… creo que debí tomar un taxi.
Estoy nerviosa, pero no porque voy sola al concierto,  he visto a Fito Paez, Luis Enrique,  Luis Miguel, Frank Quintero, entre otros,  sola, da igual con la música esa palabra no existe: s o l a, nadie puede sentirse así cuando alguien canta.
Cuando voy a un concierto tengo expectativas, invento posibles repertorios, yo sé que no la va a cantar, pero en este caso, fantaseo con que la artista  venezolana, que inició su carrera discográfica  por allá en la década de los 80, cante aquel tema del disco “En un sótano de la florida” (1987), editado por el desaparecido sello Sonográfica. Esa song que ha inspirado las mejores fantasías de mis 29 años (ya ahora 31): “Frente a frente”, esa canción que es “Luz Marina total”, una combinación de música, letra y  estilo que la identifican como interprete: crónica urbana de una “cita”, relato de una historia de amor en pleno corazón de la ciudad de Caracas; no puede ser otro el escenario de ese tema, cuyo exteriores de filmarse,  podrían llevarse a cabo cerca del CCCT,  el Concresa o Centro Plaza.
Vestida de música

Luz Marina Anselmi debutó en 1986 con su disco “A flor de piel”, cuyo tema homónimo fue su single promocional. De este su disco debut, destacan canciones como: Tentación (compuesta por Frank Quintero), Jugando tu juego (de Franco De Vita), Solo faltas tú (cover  Ilan), y Comenzar de nuevo de Ivan Lins (de las mejores aunque poco conocida: tienen que escucharla si no lo han hecho!!!).
Recuerdo que años después, en los 90, escuché con mi papá (que la ponía con insistencia) una canción de un disco posterior (antes vendría “Siempre” 1989 editado también por Sonográfica) “Amando” (1991):  “La cosa es amar”, tema que combina muy bien con los otros dos de Ivan Lins (Victoriosa y Nota)  y uno de Chico Buarque (Tras la puerta) que también se incluyen en el álbum.
Después de “Vestida en Flor” (1995), vino  “Coincidencias” , su más reciente álbum y  motivo del concierto de este día de Septiembre, noche fría y solitaria, pero prometedora.
Esta música que interpreta Luz Marina, que funde forma y fondo en un mismo paisaje, traerá en su voz sorpresas para este concierto: su interpretación de canciones clásicas de otros artistas, My Funny Valentine, Yo vengo a ofrecer mi corazón, Poco a poco, entre otros. Todavía no lo sé, pero quizás lo presiento, por eso voy caminando, con la  premura de quien quiere llegar a su destino, emocionada, pero nerviosa tras cada zancada. 

Porfi Jiménez

 por: Luis Ugueto
Siempre recuerdo aquellas dos entrevistas con Porfi Jiménez como las más difíciles que he hecho hasta los momentos, incluso llegue a pensar que le caía mal.  Sin embargo, después de la primera, me invito a un ensayo con su orquesta de Jazz en una sala ubicada detrás de Radio Caracas Televisión, en el edificio donde queda la Asociación Musical. Cuando lo llamé y le dije que estaba haciendo un libro sobre Felipe Pirela accedió a atenderme con cierta desconfianza. Sus respuestas eran lacónicas, parcas, con pocos detalles, me miraba con impaciencia y tamborileaba con sus dedos en el escritorio. Ta vez lo intimidó el grabador y estaba a la defensiva por una entrevista anterior que le hicieron para un programa de televisión donde se hablo de forma exacerbada de la vida privada de Pirela.
Aun cuando para muchos Porfi Jiménez era solo el director de la orquesta de merengues que pego, en los ochenta y noventa temas como se “Hunde el barco” y “El Culucucu”,  tenía una larga e importante trayectoria como arreglista que reivindicó en los dos últimos lustros de su vida artistica al frente de una Jazz Big Band, un viejo sueño por  fin cumplido. Hace un par de años el departamento de cultura de La ONU y la Latín World Shop Society, lo invitó a tocar su música y le rindió un homenaje en New York junto a otro arreglista notable, Ray Santos. Jiménez.  
Tenía muy presente el debut histórico de su banda en el Hotel Tamanaco de Caracas un 31 de diciembre de 1963, ese año su nombre se había escuchado muy seguido con el LP de Estelita del Llano, que trajo el clásico “Tú Sabes”, después su participación en el programa “Yo invito” animado por  El “pavo” Alfredo Ledesma en RCTV, los arreglos para el segundo álbum de Pirela en 1964, y la producción “Hambre” en 1965 de Blanca Rosa Gil, lo convirtieron en el músico de moda.
Porfirio sentó un precedente en el mercado discográfico nacional al honrar el trabajo de los músicos de su orquesta colocando sus nombres  – y hasta los apodos  – en la contraportada de su primer long playing. En Estados Unidos esto es muy común, sobre todo en los discos de Jazz, pero en el medio latino y particularmente en Venezuela nunca había sucedido. Velvet, edito el LP en marzo de 1965  y lo tituló “Romance y ritmo”. Para garantizar que se vendiera, le pidieron a Felipe Pirela que grabara cuatro boleros, entre los que se encontraba “La Pared”. Fue un rotundo éxito, así como sus actuaciones en los bailes de Carnaval donde Rolando La serie, el excéntrico cantautor Germán Fernando, Kiko Mendive y el propio Pirela, reforzaron el tren delantero de su orquesta para hacerlo merecedor del codiciado trofeo “Momo de Oro”.
Con más altos que bajos Porfi Jiménez llegó al final de su vida, ahora  quizás sus discos antiguos serán objetos de culto, los populares se seguirán bailando en las fiestas y se hablará de su orientación jazzística como arreglista y director, oficios cada vez más en desuso en esta época de música fabricada en una computadora.

Música de la ciudad (1): Guillermo Carrasco

No llegue  tarde a la cita, subí los tres pisos del hotel y espere sentada en la cama. En el cajón derecho de la mesa de noche escondí el regalo, no quería que lo descubriera, tampoco le pensaba decir que se lo había comprado, las sorpresas no deben delatarse.
No llegaste tarde a la cita, luego de caerme a besos y darte por vencido (y vencerte y mira que das guerra), buscaste en el cajón derecho de la mesa de noche el objeto envuelto en papel de regalo azul como una de tus corbatas, no sonreíste ni dijiste gracias, tampoco me besaste, me miraste muy serio unos segundos que parecieron horas, creí que algo ibas a decir, algo importante, algo como “Nos vemos mañana” o “Fue un placer volver a verte después de tantos meses”, pero no te dio tiempo de pronunciar ni una sola palabra, el despertador me devolvió al escenario de mi cama.
Estar en un sueño es confuso, sientes como si todo es real, como si todo estuviese sucediendo en efecto, escuchar un disco (si es buen disco) debería ser igual, mientras lo escuchas deberías pensar que todo es real, que no hay más historias que las que tienes en los oídos,  no más ruido externo, solo esa realidad imaginaria como la de los sueños:  irreal, pero verdadera mientras transcurre. 
Guillermo Carrasco (Caracas -Venezuela, 1951) te mete en un sueño cuando canta, la primera canción que escuché de este  cantautor venezolano  fue “Ojalá”, perteneciente a su disco Visual (1988). En la misma onda que Opus # 10 Ilan Chester (1990), Carrasco cuenta historias urbanas, historias que perfectamente podrían ser el Soundtrack del relato con que inicio este post.

Visual, producido por el mismo Guillermo Carrasco, posee canciones escritas en su mayoría por el, además de escribir  en colaboración con  Pedro Castillo (Perdida) y Frank Quintero (Soy tuyo). Recuerdo la voz de Guillermo Carrasco en los coros de “Me mata” de Frank Quintero, de su álbum Buscando soles (1989)  el cual reúne más historias de amor con pinta de Altamira y de ciudad iluminada por grandes faros amarillos que encandilan. A pesar de que  en  su carrera han transcurrido espacios de tiempo algo largos entre cada grabación, Guillermo Carrasco ha trabajado  en colaboración con otros artistas, tal es el caso del antes mencionado Frank Quintero,  Ilan, Pedro Castillo, entre otros.

Las historias de Visual, así como otras de la discografía de Carrasco,  se engloban en ese movimiento feliz que unió  a artistas como Luz Marina, Frank Quintero, Ilan, Yordano en la muy prospera época de música urbana nacional, esa que convergió en los 80, cuando Jean Carlos Simancas actuaba en Homicidio Culposo (1984) y Marcos Tarre publicaba Colt Comando (1986). Ese movimiento de canciones venezolanas, cuya característica predominante es el  gran trabajo en las letras, con planteamientos alejados de los lugares comunes, que acompañaban muy bien las voces armoniosas de sus interpretes.

De Visual podemos destacar temas como: Soy tuyo, Concentración, Como si cuando, Ojalá, Alégrate. Èste su tercer disco, estuvo precedido por: Guillermo Carrasco (1976) y Guillermo Carrasco (1981), luego en 1997, grabó un en vivo: “Este miércoles”, el cual agrupa algunos éxitos de su carrera: Bella y fugaz, Andando,  Eres así, Te quiero todavía, Vine a ver, entre otros.

La historia musical de Guillermo Carrasco comenzó en una agrupación de la que he oído hablar, pero que no conozco del todo, el Grupo Syma, formada en Caracas a principios de la década de los 70, según Rock hecho en Venezuela.com. El cantante recuerda esos años en su Blog: “La fama nos sonreía, ya nos veíamos vestidos a la última moda, codeándonos con Jimi Hendrix y con Eric Clapton….. Grabamos entonces, en el estudio de un señor muy serio llamado Francisco González, en las inmediaciones de la Av. Nueva Granada, lo que sería el primer gran éxito del grupo SYMA. No teníamos ni la más remota idea de lo que sería aquella sesión….. estuvimos allí más o menos a la hora, ligeramente intoxicados y revestidos de ese aura que te da suponer que te la estás comiendo…. ” escribe el cantante, quien pese al bajo perfil que siempre ha mantenido, es uno de los cantautores fundamentales de los últimos años en este país….

Volviendo a mi sueño, quiero saber si le  gusto el regalo, espero soñar con la continuación esta noche…