Por: Luis Ugueto
Ser artista es una de las profesiones más difíciles, ingratas y a la vez satisfactorias que existen. Pocos disfrutan tanto de su trabajo como un cantante o un músico, la felicidad les sale por los poros cuando están en una tarima y el público los aplaude, incluso cuando nadie los va a ver tocan como si la sala estuviera llena, y le brindan su mejor sonrisa a los pocos que pagaron el boleto.
Aunque en el negocio del espectáculo son contados los que logran la consagración, en contraposición a los muchos que anhelan “llegar” como se dice en el argot de la farándula, no siempre los que logran el éxito son a menudo los mejores. Es como dice el refrán popular, “Los que están no son todos los que son y los que son, no son todos los que están”. Puede valer más que el mismo talento, la constancia, una buena palanca o eso que llaman suerte.
Para la gente de mi generación que escucha a Voz Veis y Vocal Song y que cantaron hasta el cansancio las canciones de Boys Two Men y Song by four; o para nuestros padres, que compraban los long playing de The Supremes y Quinteto Contrapunto, de seguro no les resulta familiar el nombre de “Los Cuatro”. Pero no hay cuidado, muchos especialistas en materia musical ignoran quienes fueron y cuáles son sus méritos.
“Los Cuatro”, son los predecesores en Venezuela de los grupos de polifonía vocal. Surgieron en 1959 y lograron un acople de voces notablemente distinto al de otros cuartetos latinos de prestigio como Los Hermanos Castro, Los Cuatro Soles, Los Hispanos, El Cuarteto D´Aida o Los Montemar. Cantaban jazz, bosanova, música criolla, boleros y modernos mambos, con cadencias similares a The Hi-Lo’s y Four Freshmen, grupos norteamericanos muy populares en la década del cincuenta.
Los Cuatro estaban formados por integrantes del orfeón Universitario de Caracas: Martin Morillo (cuarta voz) Carmelo Rodríguez (tercera voz) Dionis Padrón (segunda voz) Ali Agüero (también segunda voz a partir de 1964) José Inojosa (primera voz) y Julián Romero, pianista y conceptualista del cuarteto. Por varios años actuaron casi a diario en los programas de televisión de Renny Otolina, y Aldemaro Romero, quien junto a Freddy León les produjo dos LP`s y varios sencillos de 45 rpm. Sus voces también se escucharon en un sinfín de comerciales para radio y tv, y en los coros de algunos discos de Alfredo Sadel, Ramón Márquez Villa, Germán Fernando y Mario Suarez, entre otros.
Pero el éxito les fue esquivo, quizás porque su estilo como dicen los disqueros – quienes creen entender y adivinar el gusto del público – no era comercial. Nunca quisieron hacer concesiones que vulneraran sus ideas de la música y desaparecieron antes de terminar la mítica década del sesenta. Tal vez el tiempo reivindique su legado, ya no para ser populares, sino reconocidos como pioneros de los grupos polifónicos en Venezuela.

no estoy de acuerdo. con ese comentario , yo soy musico hace mas de 40 años, y nunca he sentido remordimiento de serlo, la musica es como cualquier profesion, si usted no respeta lo que hace , esta equivocado de cabo a rabo, los problemas que uno tenga nunca oigalo bien, nunca se deben de mesclar con la profesion.
Pingback: De músicos y cantantes “anónimos” | El Site de Felipe Pirela
¡Estimado Amigo!
Reciba un cordial saludo. Felicitaciones por su página. Quisiera que me aclarara una duda. Este Grupo “LOS CUATRO”, ¿fue aquel que participó en un Disco del desaparecido MAESTRO ALDEMARO ROMERO y cuyo Título es: MARACAIBO del Sello CYMBAL DISCOS y que salió en el año 1.967?
También interpreta en este Álbum RAMÓN MÁRQUEZ VILLA la canción Murió Tapí.
Gracias por su atención
JOHN MOORE
Pingback: De México con amor « El Site de Felipe Pirela